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Educación
En el ámbito
educativo se hace necesario trabajar reconociendo al niño alumno, desde los
primeros tiempos de su vida, como una persona con un cuerpo, una historia
familiar y un psiquismo en formación.
Considerar a
los maestros como personas diferenciadas con sus pensamientos, sus
sentimientos, sus experiencias y sus modelos educativos.
Entender la
escuela como un lugar de encuentro, creación de vínculos y circulación de
deseos y palabras en torno al saber, y no como, exclusivamente, un lugar de
transmisión de conocimientos.
Y éstas son
metas que requieren sensibilización, reflexión y formación en los docentes
que trabajan con niños en edades tempranas.
Se hace
preciso aprender y profundizar sobre la vivencia de las relaciones y los
afectos en la escuela, así como generar actitudes que propicien cambios
enriquecedores en las personas, las metodologías y las estructuras
escolares, hoy por hoy, mayoritariamente rígidas, ancladas en la enseñanza
tradicional, y ajenas a la subjetividad y al mundo afectivo de los
implicados en el proceso de educar.
Puesto que
los primeros tiempos de escolarización resultan de especial importancia para
poder detectar las dificultades emocionales tanto de los niños como de sus
padres, los profesionales que atienden el ámbito educativo deben de estar
formados ó sensibilizados para la comprensión, detección y orientación
terapéutica cuando se encuentran con una familia necesitada de ayuda.
Desde ASMI
el intento en este ámbito va en el sentido de abrir vías donde se trabaje
para lograr que el quehacer educativo discurra con mayor formación,
sensibilidad, escucha y alegría. |