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Enfermería
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La Enfermedría
Pediátrica se encarga de la atención directa al
paciente, de tranquilizar e informar a los padres y de
intervenir de manera precoz en aquellas situaciones que pudieran
derivar en un futuro en problemas mayores.
La enfermería es, en
todo momento, un nexo de información y de apoyo entre los pacientes,
sus familias y el resto del personal facultativo. El personal de
enfermería cuenta con la ventaja del contacto directo y frecuente
con el paciente, lo cual hace más fácil la observación y la
obtención de datos que pueden ser relevantes. |
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Situaciones tales como los
ingresos hospitalarios, bien sea por una patología inesperada o por una
cirugía programada, suponen para los padres una sensación de pérdida de su
papel de cuidadores y protectores, ya que han de delegar el cuidado de sus
hijos en manos de terceras personas. En estos casos es fundamental el papel
de la enfermería como puente de unión entre los niños y sus padres,
aliviando los
sentimientos de impotencia, de miedo, de soledad o de indefensión, y
favoreciendo entre todos una actitud colaboradora y dialogante.
Cada vez se tiende más a que los
padres y los cuidadores se constituyan en parte activa en el proceso de
curación del niño. Para ello se busca que tengan una mayor información y
comprensión del desarrollo, normal o no, de éste. Sólo así se puede lograr
el ambiente propicio para que el potencial del niño llegue a su máximo
desarrollo.
En los últimos años la
estructura familiar ha cambiado notablemente. Hay una mayor presencia de
familias monoparentales, diversos agrupamientos que provienen de nuevas
parejas en los casos de separación, abuelos que cubren las funciones de
padres,… Todo ello hace necesario un aumento significativo del apoyo
emocional y personal a cada familia y a cada niño enfermo, así como un claro
fomento a los comportamientos y pautas apropiadas, desaconsejando las no
beneficiosas, y un acompañamiento a las tareas de la crianza, puestas en
crisis por la situación de enfermedad.
Dentro de un equipo
multidisciplinar, y con el asesoramiento adecuado, la labor de la enfermera
es fundamental. Es aquella persona que observa las pequeñas “batallas”
diarias y recoge datos que pueden parecer discretos o sutiles, pero que son
muy importantes a la hora de orientar las estrategias de intervención en una
dirección idónea.
El papel desempeñado por el
personal de enfermería como eslabón entre el niño y su familia, y entre la
familia y la institución, tiene un valor especial trabajando en la sala de
neonatología, si entendemos que el recién nacido se nutre psíquicamente de
todo lo que le rodea y que su salud física y mental es especialmente
sensible a un entorno alterado emocionalmente.
ASMI intenta que el enfoque hacia el niño-paciente sea multifocal e
integrado, intentado cubrir los aspectos fisiopatológicos existentes, tanto
si son de naturaleza orgánica, como psicosomática.
El interés por trabajar a partir
de una metodología multidisciplinar, demostrado por ASMI a la hora de abordar la
complejidad de la salud mental infantil, concuerda con el deseo que tenemos
de cara a que la labor de enfermería sea reconocida en su importancia y sea
atendida en sus necesidades de formación específica. |